sábado, 28 de diciembre de 2013

Espejismos en fotografia



Hace algún tiempo, que tenía en mente escribir algo referente a lo que hoy expongo. Y lejos de hacer una muestra de imágenes y algunas cuestiones técnicas, me intentare centrar en la esencia del título de esta entrada: Espejismos en fotografía. Y todo esto viene a colación de la de numerosas veces que he de explicar, incluso tener que demostrar, que lo que ven en la imagen, es producto de un momento y un buen uso de tecnica y elementos de apoyo.

Hablar o mostrar fotografía en algunos casos, se convierte mas en un juicio donde se intenta buscar la culpabilidad ante lo que nosotros no acabamos de comprender. Y digo esto porque, cada vez mas son las ocasiones, en las que las personas que aunque hagamos nuestras capturas en modo digital y utilicemos todos los medios a nuestro alcance tales como planificadores, filtros, técnicas, etc., hemos siempre de justificar y rebatir, que el procesado que sufren nuestras imágenes no va más allá de unos simples ajustes de contraste, enfoque y poco más. 

Es un tema "caliente". La democratización de la fotografía, incluso en  los dispositivos móviles, así como la facilidad de divulgación de dichas imágenes, ha creado en nosotros unos consumidores imparables de momentos. Casi todos podemos, mediante un pequeño dispositivo capturar, y compartirlo con los demás. Somos buscadores de momentos en potencia.
Pero ese bombardeo de imágenes a los que estamos sometidos, tiene también un lado oscuro. El lado oscuro del que hablo es que, mediante el empleo de software, somos perfectamente capaces de hacer creer al espectador aquello que no es, aquello que parece ideal y magico a lo lejos pero que a medida que profundizas y te acercas desaparece. Un espejismo.
Pero, ¿es realmente el empleo excesivo del software el culpable?, o más bien, ¿es el ánimo de engañar al espectador a toda costa?. ¿Representar en una imagen, un momento de luz no vivido o en algunos casos imposibles de vivir, una alteración de los elementos, o una omisión de estos últimos, entra dentro de la definición que entendemos como fotografía?, ¿Vale todo? y aquí la pregunta del millón...¿Se le puede llamar fotografía?. 

Imagen final. Proceso de revelado RAW en contraste y enfoque.
Después de discutir en numerosas ocasiones sobre estas preguntas,...ahí las dejo...

Fotografia del display de camara en el momento de toma.
No me sorprendió, cuando en esta edición recientemente abierta de uno de los concursos con gran trayectoria fotogràfica, el World Press Photo, ha realizado un cambio en sus bases de concurso debido a la polémica generada por una fotografía, la ganadora, la cual disponía de unas dudas sobre el uso excesivo de software de procesado. El motivo del cambio de normas, según fuentes periodísticas, es mas para mostrar una transparencia en el proceso de valoración de las imágenes. Quien diría que, en uno de los concursos donde la importancia del mensaje se lleva un alto porcentaje de la atención del espectador, se pudieran sembrar dudas sobre si lo que tenemos delante de nuestros ojos, sucedió o no.
En la fotografía de naturaleza, para mí el mensaje principal no difiere mucho del ámbito del fotoperiodismo. Me refiero, a la voluntad de documentar, de concienciar desde un punto de vista estético y lanzando un mensaje (en algunos casos subliminal), que provoquen al espectador un sentimiento. Las bases de 
 publicación en algunas editoriales, en foros o portales específicos y algunos concursos fotográficos hacen un GRAN favor a que el espectador no sea engañado, a que el merito de cada captura sea reconocido a todo autor, y a que el valor de la imagen y la fuerza que dispone, no se vea mermada. 

Porque, ¿que pasaría si lo que estamos viendo, es 
completamente distinto de lo mostrado?, ¿que pasa si en aquel paisaje maravilloso de cielo azul, realmente está repleto de postes telefónicos, de líneas de alta tensión, y ni un solo árbol en pie, porque alguien ha decidido usar una clonación desesperada y omitir o mejor, advertir que lo que está usted viendo no existe?. 

Y es que, a mi modo de ver, todavía tenemos en nuestras mentes que la fotografía capta momentos, instantes tal y como son; sin ningún tipo de alteración, o modificación a "posteriori" mas allá de los límites del revelado. Ese remanente, o concepto que tenemos de la fotografía, choca fuertemente con la invasión de imágenes con procesos exageradísimos mediante software, y sobre todo, la omisión, en algunos casos "deliberadamente maléfica" de la realidad que presenta. 


Canon 50d, 17-40, f/7.1, 5 sg Iso 100, filtro nd 0,9+Degr.Nd2
Esto nos hace dudar enormemente cada vez que vemos una instantánea con un cuidadoso uso de la luz. Cuando consumo cine, voy con una predisposición a que lo que se va a producir delante de mis ojos esta "alterado", no tendré dudas sobre la aparición de efectos especiales o diferentes usos de software para crear efectos.
Pero en fotografía me pasa totalmente lo contrario, voy predispuesto a ver realidades.
No estoy para nada en contra de los avances digitales, del uso de los procesados exagerados, de las luces inventadas, en dividir lo "manipulado" de lo "purista" pero, si estoy totalmente en contra de la omisión de la verdad.

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